No nos vamos de viaje juntos porque al final no se pudo. Se va solo y, cuando vuelve, se toma dos semanas para meter su casa en un par de cajas y se vuelve a ir (para siempre). Se va y estamos para la mierda.
Mientras, cosas.
Consigo un laburito en un pelotero, con una jefa piola que me paga bien.
Viene a tocar a un barcito de Rosario este cantante que me gusta tanto.
Este cantante que me gusta tanto me pone un “me gusta” en una foto y me siento cholula, pero bien.
Cumple años una amiga y hay alfajorcitos de maicena.
Me visita otra amiga con su antonia-retoña de tres meses, que me deja la cama llena de olorcito a bebé y me da los picos más lindos.
Y hay veces que siento que nunca me voy a romper.
No hay comentarios:
Publicar un comentario